Historia de la gemoterapia.

 

Gemoterapia

El uso de las gemas se remonta a la antigüedad y aparece en todas las civilizaciones. De carácter mágico-religioso  encontramos referencias de sus aplicaciones terapéuticas.
Los grupos indígenas Mixtecos (México) siguen con sus ancestrales tradiciones sanadoras haciendo uso de plantas, animales y  minerales como la piedra de cal, la de alumbre, el alcanfor, el oro, la piedra de rio…

En las tribus Zulu, Swazi, Xhosa y Ndebele encontramos la figura del Sangoma. Son hombre y mujeres “santos”, adivinos y curanderos que en sus prácticas usan minerales. Su conocimiento es oral y su origen milenario.

Si nos remontamos a la antigua China encontramos referencias a la utilización de minerales para equilibrar y estimular la energía. Una de las piedras venerada era el Jade. Aun hoy los minerales son de uso habitual en la medicina tradiciona china.

En India su uso se remonta a los Vedas.La medicina Ayurvédica actual cuenta con muchos remedios hechos con gemas. Se aplican por colores.

En Mesopotamia y Egipto el lapislázuli y la cornalina eran consideradas sagradas. Con ellas se confeccionaban talismanes para asegurar la proceación y la virilidad.

En las tribus nativo-americanas los chamanes hacían uso de minerales para la sanación. El cobre por sus efectos antisépticos, la arcilla rica en sales minerales para curar heridas ya que tiene propiedades cicatrizantes y bactericidas. La turquesa y el azabache eran veneradas como piedras sacras y de poder.

También se sabe de la práctica de curación con gemas en las culturas Incas, Aztecas y Maya, donde la piedra por excelencia era la Obsidiana.

La Biblia hace referenciaGemoterapia. Collars a la curación con cuarzos. Se menciona el peto de Aarón adornado y engastado con 12 piedras preciosas (correspondientes a las 12 tribus de Israel) dotadas de poderes divinos. También se refiere al Arca del alianza afirmando que cuando la trasladaban de lugar era sustituida por una gema poseedora de los mismos poderes.

En la Grecia antigua Aristóteles menciona las propiedades sanadoras de las piedras. En aquel periodo se recetaba polvo de mármol para el dolor de estómago y jaspe rojo como tónico. En sus Diálogos, Platón nos habla de la civilización atlante y del uso que hacían de las propiedades curativas y energéticas de los cristales. Fue el mal uso que hicieron de estos conocimientos lo que, según Platón, provocó su desaparición. Teofrasto, discípulo de Platón, escribe el Lapidarios .Tratado sobre las piedras. Se refiere al valor médico y místico de los minerales.

En Roma Plineo el Viejo en su Historia natural, nos menciona los minerales y las artes de quienes los utilizan.

La Edad Media está llena de referencia. La Abadesa Hildegard von Bingen  escribió el Liber simplicis medicinae una obra sobre la naturaleza como un recetario médico hablando de las sustancias curativas simples: plantas, sustancias animales y minerales.. San Alberto Magno en su De mineralibus detalla, tras una observación directa,la multitud de propiedades curativas de 95 minerales. Y quizás uno de los más conocidos y secundados el  Lapidario de Alfonso X El Sabio.

Es difícil ubicar en el tiempo el origen de los alquimistas que, como investigadores y conocedores de las artes curativas con minerales, han jugado un papel destacado en la historia. La búsqueda de la piedra filosofal les obligo a experimentar y aprender. Para ellos los minerales tenían esencia vital y procuraban sanación. Fueron predecesores en este campo.

Y damos un salto hasta hoy donde la herencia de todos estos conocimientos sigue viva. Se ha ido transmitiendo y se transmite permitiéndonos gozar de la sanación y el bienestar que la gemoterapia nos brinda. El mundo mineral empatiza con nosotros.