Aroma a Egipte 2En los enterramientos egipcios se han encontrado vestigios que formaban parte de los rituales funerarios. Se reproducen escenas de la vida cotidiana con objetos que les acompañarian en la otra vida. Entre ellos frascos y vasijas con perfumes y ungüentos que, aunque de una manera tenue, aun hoy desprenden un  perceptible aroma. En un inicio eran utilizados por las familias reales y la corte. Con el tiempo su uso se generalizó  empleándose en cosmética, masajes, medicinas… Una de la referencia la tenemos en el papiro de Ebers de la dinastia XVIII  del 1550 y 1295 a. C aproximadamente.  ( Robert Tisserand, El Arte de la Aromaterapia) . En él vemos los amplios conocimientos que tenían de las propiedades de muchas plantas.

Receta para la inflamación de ojos (papiro de Ebers):

Mirra, Semillas del “Gran Protector”, Óxido de cobre, Pepitas de limón, Gálbulos de ciprés, Antimonio, Boñigas de gacela, Vísceras de orix, Aceite blanco. Y las instrucciones de uso: Ponerlo en agua, dejarlo reposar una noche, colarlo a través de una tela y untarlo sobre los ojos durante cuatro días.

Compresas para cosmética facial (papiro de Ebers):

Bola de incienso, Cera, Aceite fresco, Gálbulos de ciprés. Instrucciones de uso: Machacar, mezclar batiendo, ponerlo en leche fresca y aplicarlo en la cara durante seis días.

Aromaterapia en SumeriaEn Heliópolis, en honor a Ra, se quemaban aromas tres veces al día. Al salir el sol “resina”, al mediodía “Mirra” y “Kuphi o Kyphi” (una mezcla de dieciseis ingredientes) cuando se ponía el sol .

En la historia de la aromaterapia vemos que el consumo de sustancias aromáticas generaba comercio e intercambio de conocimientos. Destacaban por su uso la mirra, el incienso o olíbano, la madera de cedro, el ciprés, el orégano, la almendra amarga, el cannabis, el espican , la alheña, el enebro, el cilantro, el ajenúz, el cálamo, la canela, la casia, el ricino, el anís, la mostaza, el comino, la menta, el azafrán,el opio,….

Hay referencias que indican que en Babilonia y Sumeria también se usaban las plantas aromáticas. Se calcula que conocían las propiedades y el uso de unas 250 plantas, entre ellas, la adormidera, la belladona, mandrágora, beleño, cáñamo, azafrán, tomillo, ajo, cebolla, regaliz, sen, asafétida y mirra. En la ruinas de Nippur se encontró una tablilla datada sobre el 4000 a.C. considerado como “Manual de Medicina” . Es testimonio del conocimiento de la farmacopea en esas tierras y culturas. En una tablilla datada alrededor del 1800 a.C. se habla de una orden de importación de aceites de mirra, ciprés y cedro.

Existía la figura del Asu  (conocedor de los aceites), el médico, que empleaba plantas secas, frescas, enteras o en polvo mezcladas para aumentar su efecto, así como sustancias del mundo mineral y animal.